
Así se llama el ciclo de cine futurista que proyecta en Septiembre el Museo Arqueológico Nacional. Los responsables del tinglado han elaborado un programa que no ofrece nada nuevo y que si estás leyendo este blog probablemente hayas visto no una sino varias veces con tus amigos mientras discutís los sutiles detalles del diseño de producción creyéndoos unos tíos muy listos. Jodidos pedantes autocomplacientes.
No tengo muy claro qué tiene que ver el ciclo con la Arqueología por mucho que intenten explicarlo en el programa oficial. Por cierto, el museo se merece un website que no parezca hecho por el sobrino del bedel en 1997.
El calendario de proyecciones se divide en cuatro partes: Estado y Libertad (La Naranja Mecánica, Fahrenheit 451), Crear Vida (Frankenstein, Blade Runner), La Cara Oscura del Progreso (Doce Monos, El Increíble Hombre Menguante) y Ciudad Sin Alma (Hijos de los Hombres, Muerte en Directo). Siempre me ha fascinado cómo los representantes de la cultura oficial, con los vastos medios a su disposición que se les suponen, hunden los dedos en un nicho cultural y lo reinterpretan a su antojo. Es una manera dañina de ofrecer cultura al público; las entidades estatales tienen por defecto un aura de respetabilidad que en ocasiones no es más que camuflaje para la falta de criterio.
No tengo nada bueno que decir esta mañana, pero voy a intentar ser constructivo elaborando la lista de películas que yo hubiera elegido para un ciclo como éste.
Estado y Libertad
La Naranja Mecánica no habla exactamente de la opresión del estado sino más bien de la condición humana, pero supongo que le da al ciclo ese aire transgresor; es una película polémica, ya saben… *bostezo*. ¿Qué tal THX 1138? Eso es opresión. O incluso V de Vendetta para matar varios pájaros de un tiro: se adhiere al tema, es entretenida, moderna (Alan Moore equivale a estar a la última) y atrae por igual a gafapastosos y quinceañeros ávidos de acción.
Fahrenheit 451 es un bodrio blando y academicista. Si iban a meter la adaptación de un clásico les sugeriría 1984 que es más amenazante y además tiene ritmo. Se supone que usar el cine como herramienta ilustrativa implica interesar a la audiencia, no ponerles a dormir la siesta con un pestiño francés.
Crear Vida
Blade Runner es una buena elección. Pero ¿Frankenstein?. Supongo que la buena música es Beethoven y se folla mejor en misionero, pero intentaría ser algo más original, para variar. Mi sugerencia es un combo de animación consistente en El Segundo Renacimiento (de Animatrix) y Ghost in the Shell.
La Cara Oscura del Progreso
Buena elección, Terry Gilliam. Mala elección, Doce Monos. La cara oscura del progreso es Brasil. ¿Y qué me dicen de El Increíble Hombre Menguante? Es el equivalente en ciencia ficción de una tarde con José Manuel Parada. Algo contundente y dramático sería Cuando el Viento Sopla, la película anti-conflicto nuclear definitiva. La cara oscura del progreso económico es The Corporation, un documental sobre las corporaciones trans-nacionales que deberían proyectar en los colegios. En cuanto a clásicos, Tiempos Modernos no puede ser más referencial, divertida y pertinente. Y como representante del género “experimentos que salen mal”, nada mejor que La Mosca (1986). Una mezcla perfecta de todas las ideas que pueden convertir el progreso en una pesadilla (sociológica, burocrática, tecnológica, amoral) es Cube.
Ciudad sin alma
Wow. Hay muchas pelis pesimistas donde una ciudad malévola forma parte de la narración como un personaje más. No hace falta irse al futuro para encontrar buen cine sobre esto, y pensando rápido se me ocurren Amores Perros, Lilja-4-Ever, El Maquinista, Seven, Pi y sobre todo Taxi Driver. También desoladora y dentro del género fantástico, es Dark City. La primera parte de Tetsuo es un enfoque gore/industrial sobre el la aberración tecnológica en un entorno urbano, pero supongo que es demasiado pedir que en un ciclo museístico pongan algo así de cafre.
Es una selección incompleta y cuantas más veces la repase más fallos voy a encontrarle. En lugar de eso prefiero que usted, sabio lector, haga el mismo ejercicio y envíe su punto de vista sobre el tema usando los comentarios. Si no, probablemente le pierda el respeto…