Esta imagen no pertenece a una película de zombies ni es una foto promocional del Resident Evil 4. Es una persona real fotografiada por Pieter Hugo en Nigeria.
En esta serie, los nigerianos aparecen mostrando sus hienas y monos salvajes, que han adoptado como mascotas que sacan a pasear atadas a una cadena de acero. Entre paisajes urbanos decrépitos, en una zona imprecisa entre la cultura tribal y la metrópoli tercermundista, familias enteras posan enseñando la dentadura de sus animales.
Otra serie consta de retratos de gente peculiar. Albinos, muchos de ellos de raza negra, ancianos con el rostro distorsionado por la edad o adultos con acusadas deformidades faciales. Una galería de mutantes que sobreviven cada día a su propia maldición en un entorno social inhóspito.
Su serie sobre la vida en Sudáfrica es una cacofonía delirante de sangre, cartón, polvo, armas de fuego y retratos íntimos de familias locales. Un blanco germánico aficionado a la caza, posando ante la cámara junto a sus hijos clónicos; todos llevan mono de camuflaje, rifle y municiones. Un vendedor de ataúdes rodeado de su mercancía. Animales atropellados. La calavera recién extraída de un antílope adulto. Detalles de interiorismo tan cotidiano como delirante.
La obra de Pieter Hugo es un atisbo a lo que pasa cuando la semilla de la civilización crece deforme, nutrida por inmundicias. Apoyen las artes visitando su web.
via The Big Picture.