A pesar de lo que dije el otro día, parece que algo de fuelle sí que le queda al género zombie. Esto pasó bajo mi radar el año pasado, pero me lo ha redescubierto el simpar Igor. El argumento es poco menos que magistral.
Tan pop y decadente como puede ser la moda. Otra más en I Believe In Advertising (¿puedo odiar más ese nombre?).