Se llama Robert Longo y dibuja imágenes de la guerra fría con la misma técnica primitiva que llevan usando los profesores para distinguir a los buenos dibujantes de la chusma desde hace unos 500 años.
De algún modo tiene sentido. Ese blanco y negro desolado va de la mano con el tema, pero además el carboncillo es una técnica tan espartana que probablemente Robert pueda seguir dibujando cascos de MIG mucho tiempo después de que las bombas caigan sobre nosotros.
(via Folkert & Atley)