El colectivo artístico danés Superflex ha construido e inundado una réplica de un establecimiento McDonalds. Las luces están encendidas y se oye el murmullo de los aparatos eléctricos, pero no hay nadie presente.
Hay demasiados elementos recurrentes en este blog como para dejarlo pasar, incluyendo la insinuación de un colapso ecológico relacionado con la subida del nivel del mar, aunque creo que el vídeo es demasiado corto y el trabajo que les ha debido costar montar ese tinglado no está a la par con lo que esperaba ver antes de darle a play. Me vienen a la cabeza extrañas reacciones químicas en la parte de la cocina donde guardan los brebajes y cables chisporroteando que asesinan a los juguetitos de Happy Meal que pasan cerca.
Corrección: es sólo un trailer porque el corto está en producción. La duración del producto final está prevista en 20 minutos. Creo que es prometedor, así que estaré atento al Vimeo de estos muchachos.
Visto en Laughing Squid.

Y de paso, una pieza de información que he encontrado por ahí:
One of the things I enjoyed most about Alien was its subtle satirical content. Science fiction films offer golden opportunities to throw in little scraps of information that suggest enormous changes in the world. There’s a certain potency in those kinds of remarks. Weylan Yutani for instance is almost a joke, but not quite. I wanted to imply that poor old England is back on its feet and has united with the Japanese, who have taken over the building of spaceships the same way they have now with cars and supertankers. In coming up with a strange company name I thought of British Leyland and Toyota, but we couldn’t use “Leyland-Toyota” in the film. Changing one letter gave me “Weylan”, and “Yutani” was a Japanese neighbor of mine.”
— Ron Cobb, diseñador de la Nostromo en Alien.
¡Ha interferido usted con las fuerzas de la naturaleza, Señor Beale, y no lo permitiré! ¿Está claro? Cree haber interrumpido una mera transacción comercial, y no se trata de eso. Los árabes se han llevado millones de dólares de este país, ¡y deben devolverlos! ¡Hablamos del flujo de las mareas! ¡Hablamos de equilibrio ecológico!
Usted es un viejo que piensa en términos de pueblos y naciones. No existen los pueblos. No existen las naciones. No hay rusos. No hay árabes. No existe el tercer mundo. No existe Occidente. Sólo existe un único y holístico sistema de sistemas, un vasto e inmutable, entrelazado, interrelacionado y multinacional señorío de dólares. Petrodólares, electrodólares, multidólares, marcos, rublos, libras y shekels.
Es el sistema monetario internacional el que rige la totalidad de la vida en este planeta. Ése es el órden natural de las cosas hoy en día. Ésa es la estructura atómica y subatómica y galáctica de las cosas hoy en día. Y USTED ha interferido con las fuerzas de la naturaleza. Y USTED. LO VA. A EXPIAR.
¿Me explico con claridad, Señor Beale?
Usted se planta en su pequeña pantalla de veintiuna pulgadas, desgañitándose sobre América y la democracia. No existe América. No existe la democracia. Sólo existe IBM e ITT y AT&T y DuPont, Dow, Union Carbide, y Exxon. Ésas son las naciones del mundo, hoy.
¿De qué cree que hablan los rusos en sus consejos de estado? ¿Karl Marx? Sacan sus tablas de programación lineal, teoremas estadísticos, soluciones minimax y calculan el precio por coste de sus transacciones e inversiones, exactamente igual que nosotros.
Ya no vivimos en un mundo de naciones e ideales, Señor Beale. El mundo es un puzzle de corporaciones que se rige inexorablemente por las leyes inmutables de los negocios. El mundo, Señor Beale, es un negocio. Lo fue desde que el primer hombre salió arrastrándose del fango. Y nuestros hijos vivirán, Señor Beale, para ver ese mundo perfecto en el que no habrá guerra ni hambre, opresión ni brutalidad; una sola y ecuménica compañía para la cual todos trabajarán produciendo un beneficio comun; en la que cada hombre podrá tener un título de participación: todas las necesidades, cubiertas. La ansiedad, calmada. El aburrimiento, vencido.
- Arthur Jensen en Network (1976).
Como en un relato paranoide de Philip K. Dick, las potencias enemigas del mundo occidental invaden nuestro mercado con sus productos y de paso se llevan a algunos de nosotros por delante. Descacharrating!
- Mayo de 2007: Pasta de dientes contaminada comercializándose en Sudamérica.
- Mayo de 2007: Un informe anual afirma que 440 productos fabricados en China, desde mecheros a juguetes, fueron catalogados peligrosos por la Unión Europea.
- Abril de 2007: 107 productos alimenticios retenidos en las fronteras de Estados Unidos junto con 1000 cargamentos de suplementos dietéticos, cosméticos envenenados y medicamentos chinos de imitación.
- Marzo de 2007: Detectada Melamina en gluten de trigo chino destinado a la fabricación de alimento para mascotas. 100 de estos productos se retiran de inmediato del mercado.
- Febrero de 2007: Detectados tintes cancerígenos en pintalabios chinos.
- Noviembre de 2006: Patos alimentados con un colorante (rojo Sudán) cancerígeno que hace que sus huevos parezcan más frescos. Se sacrifican 5000 (patos).
- Agosto de 2006: 50 Personas contraen meningitis en Pekín tras comer caracoles crudos en la misma cadena de restaurantes.
- Abril de 2006: Hasta 365 fallecen en Panamá por envenenamiento de dietileno-glicol causado por un cargamento químico mal etiquetado en China que se empleó para elaborar medicamentos contra el resfriado.
La foto: Deda Chicken Processing Plant de Edward Burtynsky.
Si la humanidad está de picnic, Burtynsky retrata los desperdicios. Su nuevo trabajo le pone cara a la primera industria manufacturera mundial y provoca inquietantes reflexiones sobre aquello que crece en el Este. Conocerán al tipo por otras maravillas que dejan patente la herencia de nuestro sistema para el futuro.
Noticias vía kuro5in.