
This must take the record for the trippiest data-center build anywhere, ever: It’s an old nuclear bunker 30 meters below central Sotckholm, and its new conversion for one of Sweden’s biggest ISPs has made it truly 007-worthy. Check it: it has simulated daylight, greenhouses and waterfalls, there’re German submarine engines rigged as emergency backup generators, plus there’s 1.5 megawatts of cooling for the servers. Oh, and it can survive a hydrogen bomb attack.
Añadido a los bookmarks del GPS en la carpeta “sitios donde hacer un raid en caso de guerra nuclear”. No dice nada de ametralladoras centinela guardando la entrada pero yo sé que están ahí. Nota al pie: llevar granadas de pulso.
“Real apocalypses are sordid, banal, insane. If things do come unraveled, they present not a golden opportunity for lone wolves and well-armed geeks, but a reality of babies with diarrhea, of bugs and weird weather and dust everywhere, of never enough to eat, of famine and starving, hollow-eyed people, of drunken soldiers full of boredom and self-hate, of random murder and rape and wars which accomplish nothing, of many fine things lost for no reason and nothing of any value gained. And survivalists, if they actually manage to avoid becoming the prey of larger groups, sitting bitter and cold and hungry and paranoid, watching their supplies run low and wishing they had a clean bed and some friends. Of all the lies we tell ourselves, this is the biggest: that there is any world worth living in that involves the breakdown of society.”
—Alex Steffen en Night, Hoover Dam, una reflexión sobre la madurez y futuro de la civilización.
(via)

Esta idea, evidente en un principio pero impopular en la práctica, viene calando con creciente intensidad en la psique del ciudadano medio. En el mercado florecen ya ofertas de vivienda que cumplen las condiciones habitacionales y logísticas necesarias para salir del paso cuando todo se vaya a tomar por culo, a saber:
Estos dos ejemplos lo demuestran.
El primero es un silo de misiles cercano a Washington que se puede adquirir en eBay por un millón y medio de dólares (nótese que la fortaleza del euro beneficia al comprador europeo). Esto cambia completamente mis planes para cuando sea rico, que ya no incluyen esta horterada de piso en el madrileño barrio de Salamanca que cuesta exactamente el doble. No se pierda qué finca, señora.
Seguidamente, el estudio de interiorismo belga LivingIs.be propone sencillamente montar una vivienda dentro de un robusto camión de carga y tirar millas. Observen la placidez de la vida en un mundo vacío, a bordo de una máquina con la que puedes atropellar los problemas a medida que vayan surgiendo. Echo de menos algún tipo de colector solar que lo alimente cuando muera la gasofa, aunque si la oferta incluye a esta moza no me importará aparcar junto a un lago para siempre y dedicarme a repoblar el planeta de émulos de Tintín.
Dos opciones muy distintas que conviven bajo un mismo propósito. La elección es vuestra.
Descubra en este especial de Popular Mechanics todos los consejos prácticos para sobrevivir a un ataque alienígena, inundación, plaga zombi, guerra termonuclear o la súbita prohibición de las películas de Kurt Russell.
Cuando dedican una página a comparar el sabor de las mejores raciones de supervivencia, sabes que alguien ha hecho los deberes. La guía incluye un PDF listo para impresión con la lista de cosas imprescindibles que tener a mano cuando el Armagedón te sople la nuca. Instructivo, ameno, sencillo y de obligada lectura.
Ya está online el trailer de la salvaje plataforma de product placement película inspirada en la obra original de Richard Matheson, Soy Leyenda. Los protagonistas son un joven y su perro, ambos de origen afroamericano, y una ciudad multicultural propensa a ser víctima de la destrucción casi total sin perder por ello su frescura. Nueva York por ejemplo.
Ocultas en el fotograma pueden apreciar dos de las corporaciones para las que el director de la película ha rodado spots. Sabemos que se trata del mismo tío que ha dirigido Constantine y ha rodado un montón de videoclips para Lil’ Kim y Jennifer Lopez. Sabemos que el guión ha pasado por varias revisiones antes de caer en manos del responsable de Yo, Robot.
Y sabemos que va a ser un espectáculo bochornoso.